¿Cómo ven las calificadoras de riesgo a América Central?

13 febrero, 2018
in Category: Economía
0 0

¿Cómo ven las calificadoras de riesgo a América Central?

¿Cómo ven las calificadoras de riesgo a América Central?

El Consejo Monetario Centroamericano dice que las calificadoras de riesgos internacionales destacan de Nicaragua el crecimiento económico sólido
Por Nuevo Diario

Las tres firmas internacionales que emiten calificaciones de riesgo en Centroamérica, Fitch Ratings, Moody’s Investors y Standard and Poor’s, modificaron sus percepciones de riesgos en 2017.

Al cierre del año pasado las calificaciones más cercanas al óptimo fueron las de Panamá, pues Fitch Ratings y Standard and Poor’s “le otorgaron un BBB” con perspectiva estable y Moody´s le brindó un “Baa2”.

Entre los factores que respaldaron esta puntuación están el crecimiento económico de ese país, fortalezas crediticias, y una moderada carga de la deuda.

Según un Informe de Riesgo País del Consejo Monetario Centroamericano, hasta agosto de 2017, la deuda pública panameña ascendió a US$23,054.4 millones (41.8% del PIB).

Nicaragua por su parte cerró 2017 con una  calificación “B+” con perspectiva estable, de parte de Fitch y Standard and Poor’s y “B2” Positiva otorgado por Moody´s.

Las calificaciones se sustentan en la persistencia de la estabilidad, las perspectivas de crecimiento económico y el impacto de las políticas macroeconómicas sobre shocks externos.

Mientras tanto, la inestabilidad política y las débiles perspectivas de crecimiento fueron las causas principales por las que al cierre del año la calificación de riesgo en Guatemala disminuyó.

“En octubre de 2017, Standard and Poor’s bajó la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de la República de Guatemala a ‘BB-’ desde ‘BB’ y asignó una perspectiva estable. La decisión estuvo respaldada por expectativas de crecimiento más débiles e inestabilidad política”, indica el documento del Consejo.

En el caso de la última firma mantuvo su calificación (B2) pero mejoró su perspectiva, de estable a positiva en septiembre de 2017. En términos del producto interno bruto (PIB) la deuda pública nicaragüense representó 46.9% (US$5,214.8 millones).

Según la escala de  calificaciones, El Salvador es el país con las peores puntuaciones de riesgo. Dos calificadoras lo sitúan en calificación CCC+ con perspectiva estable, (Standard and poor’s y Fitch) mientras que Moody’s Investors le otorgó un Caa1  con perspectiva estable.

Evolución

Costa Rica cerró el primer trimestre de 2017 con una mejora en su calificación proveniente de Fitch Ratings que pasó de  “BB+” con perspectiva negativa a BB con perspectiva estable.

Caso similar al  nicaragüense, cuando en julio  de 2017 la calificación emitida por Moody´s mejoró y pasó de “B2 Estable” a “B2 Positiva”. Moody’s indicó en julio del año pasado que la categoría B2 es reflejo de las fortalezas crediticias de Nicaragua, incluyendo el fuerte crecimiento económico, el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el sector empresarial en el país.

La calificación crediticia de Nicaragua “B2” se ha mantenido desde julio 2015, cuando la firma la mejoró, al pasar de “B3” a “B2”. En noviembre de 2016, la firma sostuvo que la economía nicaragüense es una de las que más rápido crece en Latinoamérica, aunque siempre expuesta a los efectos que pudiesen provocar los factores externos.

Las calificaciones de Honduras y Panamá mejoraron en el tercer  trimestre del 2017. En el caso de Honduras, las puntuaciones de dos calificadores mejoraron, mientras que en Panamá solo una.

El Salvador fue el  único país de la región con dos cambios durante el mismo año en las calificaciones de riesgo.  El primer cambio ocurrió en junio cuando las puntuaciones se inclinaron a la baja, sin embargo en diciembre  dos de ellas (la de Fitch Ratings y Standard And Poor´s) se recuperaron.

Por otro lado, Guatemala, al cierre de año, fue el único país de Centroamérica que registró deterioro en sus calificaciones de riesgo.

Deuda pública

El Consejo Monetario Centroamericano identifica  que la mayoría de factores de riesgo en las economías de la región se relacionan a los niveles de la deuda pública, y problemas sociales y políticos.

En el caso de Costa Rica, el panorama se vería afectado por factores de riesgos como la rigidez del gasto público “ocasionado por los aumentos en la nómina del sector público y a las transferencias sociales”, niveles de deuda pública y el déficit fiscal.

Según el Consejo Monetario Centroamericano, Costa Rica tiene a su favor factores como la flexibilidad de financiamiento del Gobierno en el mercado local, un sistema político estable, un modelo económico que impulsa  la inversión extranjera directa y  exportaciones no tradicionales.

La economía salvadoreña ronda entorno al financiamiento del Gobierno, mientras que la dolarización juega un rol positivo en la dinámica económica salvadoreña,  afirma el informe.

En tanto, en Guatemala la base de los ingresos tributarios “restringida”, financiación del Gobierno, baja inversión pública en infraestructura y debilidades en el capital humano son los principales problemas identificados por la entidad. Sin embargo el nivel moderado de déficit fiscal, un  déficit externo manejable y expectativas de inflación dentro de la meta, compensan la situación.

La delincuencia, instituciones “débiles”, un mercado local de capitales limitados y un sistema cambiario rígido, en Honduras, son las condiciones de riesgo que sobresalen en el Informe de Riesgo País, pero la disciplina fiscal y la continuidad en la reestructuración del sector energético, sobresalen como factores positivos en la economía hondureña.

El Consejo Monetario identifica en Nicaragua cuatro factores de riesgo: “Debilitamiento del balance externo o la liquidez externa, resurgimiento de desequilibrios fiscales,  bajos niveles de ingreso per cápita y rigidez de la política monetaria”, reza el informe.

Nicaragua es uno de los países con mayor niveles de crecimiento en la región, al mismo tiempo sigue una tendencia de reducción ante vulnerabilidades externas y tiene una matriz energética diversificada, según el organismo regional.

En Panamá la falta de instrumentos monetarios y cambiarios que atenúen los choques externos es una de las principales preocupaciones, al mismo tiempo los incrementos en el déficit del Sector Público No Financiero.

En el lado positivo, Panamá destaca por el crecimiento económico, un sistema financiero robusto y rápido crecimiento de la inversión en infraestructura física.

 

, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This

Comparte esto

Comparte este artículo con tus amigos