El quetzal ha perdido en 47% su valor con respecto al dólar

Fuente: Siglo XXI Martes, 29 de Junio de 2010 08:57

Como consecuencia, en los últimos 5 años los salarios en el país han perdido un 18% de su poder adquisitivo en quetzales y un 24% en dólares.


Entre diciembre de 2000 y mayo de 2010, el quetzal ha perdido un 47% de su poder adquisitivo, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), lo cual significa que ahora los guatemaltecos adquieren casi la mitad de lo que compraban en esa época.

El consultor de la firma PriceWaterhouseCoopers (Pwc), Roberto Monge, señala que con respecto al dólar, nuestra moneda ha perdido casi un 10% de su valor en los últimos 5 años.

Lo anterior, pese a que el año pasado la inflación cerró en –0.28%, la más baja de los últimos 20 períodos, pero en un lustro el incremento acumulado en los precios es de 32.2%, agrega Monge.

El consultor indica que como consecuencia, en los últimos 5 años los salarios en el país han perdido un 18% de su poder adquisitivo en quetzales y un 24% en dólares.

Y como ejemplo, Monge explica que la canasta básica alimentaria (cubre necesidades energéticas y proteínicas para una familia de 5 integrantes) en enero de 2006 tenía un costo de Q1,514.50 y en mayo de este año alcanzó los Q1,992.63 (aunque en marzo sobrepasó ligeramente los Q2 mil, citando datos del INE).

El experto de Pwc recuerda que en enero de 2006 la canasta básica vital (además de alimentos incluye vestuario, vivienda, mobiliario, salud, recreación, cultura, transporte, comunicaciones, educación y otros bienes y servicios) costaba Q2,763.69 y en abril de 2010 alcanzó los Q3,636.18.

Las causas

La analista en economía de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), Violeta Hernández, explica que en 2008 el aumento en la inflación fue el más alto de los últimos años, debido al encarecimiento del petróleo en el ámbito internacional. Y un segundo factor es que en el extranjero se empezó a dar una competencia por adquirir maíz para fabricar alcohol carburante, lo que encareció a este grano básico que forma parte de la dieta de los guatemaltecos.

Hernández incluso plantea dos deficiencias para determinar el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que sirve de base para definir el nivel de inflación. El primero que señala es que la canasta de productos fue definida en diciembre de 2000 y debe hacerse un nuevo estudio para determinar si 10 años después siguen siendo los mismos artículos que compran los guatemaltecos o ha habido cambios sustanciales.

El segundo es que deben mejorarse las técnicas para hacer el cálculo que determine el salario mínimo para que los trabajadores puedan cubrir o acceder a estas canastas, en particular la básica vital. Para ello, Hernández indica que el sueldo mínimo debe compensar los aumentos en la inflación, de manera paulatina, pero acompañados de mayor productividad.

La economista explica que la pérdida de poder adquisitivo tiene un mayor impacto para las personas que reciben un salario mínimo, un ingreso menor a este monto, o los que no tienen un contrato laboral, en particular en el área rural, como los campesinos que laboran sus propias tierras.

Hernández manifiesta que el efecto de la pérdida de poder adquisitivo se va a reflejar en el próximo estudio, en el cual se determine el grado de pobreza, y de ahí resalta la importancia de contar con una política monetaria que cumpla con el objetivo de mantener la estabilidad de precios.

SALARIO REAL

El consultor de Pwc, Roberto Monge, ejemplifica que alguien que en 2005 tenía un salario de Q8,108 mensuales y con los incrementos anuales (que de forma acumulada puede ser de 29.5%) ahora puede devengar unos Q10,500 nominales. Pero considerando un salario en términos reales (de acuerdo con el efecto inflacionario) esos Q8,108 pudieron haberse convertido en Q6,904 mensuales; es decir una pérdida de Q1,831. Violeta Hernández, analista de Asíes, explica que sólo en 2004 y 2009 los salarios han aumentado en términos reales, pero se ha debido a procesos deflacionarios en lugar de incrementos a los emolumentos. Hernández considera que los salarios deberían establecerse según la región geográfica, dado que no en todos la pérdida de poder adquisitivo se da en la misma proporción.

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