Atleta de la hotelería
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Frits van Paasschen, ceo de Starwood Hotels & Resorts desde 2007, cree en el potencial del istmo para desarrollar nuevos hoteles
El día de Frits van Paasschen comienza con un fuerte entrenamiento físico que incluye una carrera de al menos 16 kilómetros a las seis de la mañana. Esa rutina, que para muchos sería extenuante, para él es motor de energía que le permite tener la mente clara a la hora de liderar las operaciones de Starwood Hotels & Resorts, una de las cadenas de hoteles más grandes del planeta. La compañía es la dueña de nueve marcas de hoteles (Le Méridien, Four Points by Sheraton, Westin, The Luxury Collection, Aloft, Sheraton, Element, St. Regis y W) y según la revista Fortune, en 2009 obtuvo ingresos por us$4.712 millones.
Esa pasión por el atletismo lo ha llevado a participar en doce maratones, obteniendo su mejor tiempo en 1987, cuando recorrió los 42 kilómetros en tres horas y cinco minutos. Para Van Paasschen tomar las zapatillas deportivas no es simplemente amor por el deporte, es una lección que se puede aplicar todos los días y en cualquier situación, especialmente en los negocios. “Prepararse para una maratón requiere cierta cantidad de disciplina y tener conciencia de cuáles son tus debilidades”, explica con orgullo.
Su frase no ha quedado en la teoría. En junio de 2008, durante la Conferencia de Inversionistas en Hospitalidad de nyu, organizó “Run with Frits”, una carrera de poco más de ocho kilómetros para desarrolladores y colegas a través del Central Park de Nueva York.
La adrenalina que secreta el organismo durante una carrera es la misma que provoca al ejecutivo tomar atrevidas decisiones para los negocios, aspecto que lo ha caracterizado durante su carrera profesional. Y probablemente esa es una de las razones para que la junta directiva de Starwood lo eligiera como ceo entre sesenta aspirantes.
El ritmo adecuado
Frits van Paasschen nació en 1961. Sus padres, inmigrantes holandeses, lo criaron en Seattle, Estados Unidos, donde aprendió a enfrentar los retos mediante el deporte. En quinto grado comenzó a correr como parte de su preparación para jugar fútbol, deporte que admira y disfruta, principalmente cuando se trata de partidos de la Selección Nacional de Holanda. En compañía de sus padres y su hermana, también incorporó las diferentes culturas en su vida diaria. Durante los veranos de su infancia y adolescencia viajó a Holanda para no olvidar la herencia familiar.
Su padre pediatra y su madre bioquímica fueron inspiración para obtener un bachillerato en economía y biología, de Amherst College in Massachusetts, y una maestría en Administración de Negocios (mba), de Harvard Business School.
Su reciente formación científica y económica le permitió aplicar el método científico en los negocios, iniciando con su primer trabajo en 1983 en The Boston Consulting Group (bcg), una firma de consultoría de management global. Después laboró para firmas como First Call Corporation; Goldman, Sachs & Co. y McKinsey & Company. Durante su trabajo en esta última empresa formalizó su relación con su colega y antigua compañera en Harvard, Laura di Bonaventura. En 1990 contrajeron nupcias.
Pero su experiencia no quedó estática. Tal y como ocurre con el entrenamiento para una maratón, el objetivo es mejorar el tiempo, aumentar las capacidades y luchar contra las limitaciones. Esa evolución deportiva también se reflejó de forma paralela en el progreso profesional de Van Paasschen.
Antes de unirse a Starwood, se desempeñó como presidente y director ejecutivo de Coors Brewing Company (división regional de Molson Coors Brewing Company, la quinta empresa cervecera más grande del mundo), donde incrementó las ventas y las ganancias.
Previamente, el ejecutivo pasó siete años en Nike, donde ocupó puestos ejecutivos internacionales. El último fue la supervisión de los negocios de Nike en Europa, Oriente Próximo y África. También se desempeñó como presidente y representante de Nike en el Consejo Industrial Europeo-Norteamericano desde 2001 hasta 2004. Además, trabajó dos años como vicepresidente de finanzas y planificación en Disney Consumer Products, cuyos principales reconocimientos fueron la apertura de tiendas en Japón y la elaboración de una estrategia para abrir nuevos mercados en países como Polonia.
Desde su despacho, en avión o en alguno de los sitios donde hay un hotel Starwood, Van Paasschen da seguimiento a las cifras de crecimiento económico de los países. Considera que esas estadísticas son el mejor indicador para establecer un negocio y por eso el 70% de los nuevos hoteles que construirán este año están fuera de Estados Unidos, la mayoría en mercados emergentes.
Cada posición que ha ocupado representa un reto que debe complementar con más aprendizaje, en especial de idiomas. Actualmente habla inglés, holandés, alemán, italiano y español. Sin embargo, igual que en una maratón se necesita saber cuándo detenerse para no dañar el organismo, su mayor reto diario se concentra en balancear el intenso ritmo de trabajo con el tiempo para su esposa y sus hijos Isabel, Max y Cecilia.
Por el momento, Frits van Paasschen hace una pausa en el deporte, pues recientemente fue intervenido quirúrgicamente en una rodilla. Aún convaleciente no merma su apretada agenda laboral y durante una visita a la región, recibió en exclusiva a Summa en el lujoso hotel Le Méridien, de la capital panameña.
¿Cómo describiría en pocas palabras a Starwood Hotels & Resorts?
Nos consideramos un operador global de hospitalidad y destinos de vida.
¿Por qué esa descripción?
Nuestra estrategia es tener una cartera de nueve marcas muy distintas entre sí, pero muy llamativas y atrayentes a los clientes. Eso nos da la oportunidad de brindarle a todos los tipos de viajeros distintas opciones de hospedaje. También podemos ofrecer al desarrollador varias oportunidades económicas. Adicionalmente, el hecho de ser una cadena global nos permite llenar las necesidades de los viajeros, porque sabemos que se trasladan por todo el mundo. También nuestros clientes corporativos son globales, como ejemplo tenemos a Deloitte o Citigroup, que están entre nuestros principales clientes y pertenecen a grandes firmas mundiales.
A usted lo escogieron de forma unánime entre sesenta candidatos…
Yo no estaba presente en ese cuarto cuando la decisión fue tomada, pero creo que al ser Starwood una empresa global, tomaron en cuenta mis antecedentes laborales y profesionales.
¿Cómo ha afectado la crisis a la cadena, principalmente en el segmento de lujo?
Somos la cadena más grande de hoteles de lujo y de un alto perfil. Por supuesto que no hay duda que durante la crisis, los viajes y las marcas de lujo estuvieron entre los segmentos más afectados, y por eso, muchas veces me preguntaron: ¿está muerto el lujo? Y mi respuesta siempre ha sido: esos rumores de la caída de los segmentos de lujo son muy exagerados.
Lo que yo veo es que apenas la gente sienta que su situación económica mejora y que aumente la confianza en los negocios y se vaya la paranoia, el lujo volverá. De hecho en el primer trimestre de este año, nosotros tuvimos un incremento del 20% en la ocupación de hoteles de lujo, donde la marca W es la líder.
Desde que es ceo, se inauguraron las nuevas marcas Aloft y Element… ¿Vienen más en camino?
Nosotros lanzamos hace un par de años dos nuevas marcas, una de ellas es Aloft, que toma el espíritu de W, pero a un precio más accesible y está en un número mayor de locaciones. Yo pienso que, con el paso de los años, va a ser una marca muy revolucionaria para su segmento como lo fue W en su momento para el segmento de altos ingresos. La segunda marca es Element, que es una marca hermana de Westin, con estadías extendidas y con un fuerte enfoque en la sostenibilidad. Por ejemplo, todos los hoteles Element que planeamos abrir en Norteamérica y otros mercados están certificados con leed, que es un certificado que distingue a los edificios que han demostrado un compromiso con la sostenibilidad al cumplir los estándares de la más alta eficiencia.
¿Cuáles proyectos vienen para Panamá y otros países de la región?
Es claro que el crecimiento de la economía de Panamá ha sido bastante bueno. Yo estuve en el país a finales de los años 90 y realmente el cambio ha sido notorio. Nosotros como la cadena Starwood queremos participar de ese maravilloso crecimiento en Panamá y en el resto de la región. Por supuesto, tenemos el mismo interés en muchos otros mercados emergentes en el resto del mundo.
Panamá es un excelente ejemplo de cómo nuestro portafolio de marcas nos puede ayudar a expandirnos. De hecho, la visión de una marca sofisticada, de lujo y europea, como Le Méridien, realmente le añade mucho al mercado hotelero en el país. Por eso, la entrada de hoteles de otras marcas como Four Points, Westin o Sheraton serían muy distintos y muy únicos en su estilo. También creemos que este país es excelente para tener un proyecto de nuestra marca de lujo W.
¿Es un proyecto a corto plazo?
Por ahora solo estamos buscando oportunidades y socios, no tenemos nada concreto que anunciar. Pero te puedo decir que la huella de W en el mundo crecerá al doble en un plazo de cuatro años en mercados como Doha (Qatar), Estambul (Turquía), Santiago (Chile) y Bangkok (Tailandia); todas son ciudades de mercados emergentes.
Se han anunciado proyectos en otros países del istmo como el St. Regis en Costa Rica, ¿Qué pasó con ellos?
Durante la crisis hubo muchos proyectos de lujo que se pusieron en espera o que se descartaron. No te puedo precisar los detalles de algunos casos, pero sí hay muchos de esos proyectos que estaban en espera y ahora los estamos viendo re-emerger conforme se sale de la crisis.
¿Qué diferencia a esta cadena de otras firmas hoteleras?
El hotel en que estamos realizando esta entrevista (Le Méridien Panamá) es un excelente ejemplo de esas diferencias. La experiencia de entrar por el lobby, los sonidos que se escuchan en el ascensor, la esencia que se siente en todo el hotel y los detalles de la cafetería, eso es lo que hace la diferencia. Estos detalles van desde la arquitectura, hasta la forma en que nuestros colaboradores reciben a los huéspedes y a eso me refiero cuando decimos que somos una compañía con una marca muy bien posicionada.
¿Cuáles son los cambios que usted ha hecho en la cadena?
Poco tiempo después de mi llegada, el mundo cayó en una enorme crisis económica y financiera, que mucha gente dice haber anticipado, pero no creo que nadie la esperara de tal magnitud. Por eso, durante muchos meses nuestro enfoque estuvo en poner en orden la casa, reducir los costos y reducir la deuda. Adicionalmente, nosotros continuamos enfocados en la innovación, con el lanzamiento de la marcas Aloft y Element, y también hicimos el lanzamiento de unos ciber-cafés, que ahora tenemos en el 95% de los hoteles de la marca Sheraton.
Finalmente, continuamos construyendo nuestro enfoque en ser una cadena global, que solo por casualidad tiene la casa matriz en Nueva York. Y por eso es que he estado en cuarenta de los cien países en donde tenemos presencia y he estado en trescientos de los mil hoteles que tenemos en todo el mundo.
¿La mayoría de los nuevos hoteles están en mercados emergentes?
Nuestro negocio, para bien o para mal, monitorea y busca mercados que tengan un buen crecimiento económico. Aproximadamente el 70% del crecimiento global procede de los países emergentes, del bric (Brasil, Rusia, India y China), Vietnam y los países de Sudamérica, entre otros. Sin embargo, debido a la introducción de Aloft y Element en muchos países, también tratamos de crecer en mercados desarrollados; estamos con la introducción de Le Méridien en Estados Unidos porque también vemos crecimiento en ese mercado.
¿Llegarán las marcas Aloft y Element a América Central?
Definitivamente pienso que sí. Las cifras demográficas y el posicionamiento de la región van a llamar la atención de los inversionistas. Por ejemplo, el éxito de W en la Ciudad de México y la fuerte introducción de esta marca en Santiago de Chile son dos ejemplos de cómo nuestras marcas están creciendo en Latinoamérica. Tenemos planes para abrir seis hoteles de Aloft en India, Abu Dhabi y Beijing (China) y pronto también tendremos en Bruselas (Bélgica).
¿Cómo ve el negocio de la hospitalidad en América Central?
El crecimiento en Panamá continúa enfocándose en el sector de negocios, básicamente por la actividad financiera. Hay actividad de negocios en los otros países, pero también hay un componente fuerte de turismo.
Para nosotros también el mercado turístico es muy importante, por eso tenemos propiedades tipo resort en el Caribe, como Westin, W, St. Regis y Sheraton. Nuestro modelo de negocio es trabajar con socios locales en cada uno de los países, con gente que conozca los negocios en cada país; eso nos permite tener una posición global.
¿Cómo es la relación con los socios locales, específicamente con Empresas Bern, en Panamá?
La forma en que funciona tanto aquí con Bern, como en el resto del mundo, es que nosotros manejamos la marca, las ventas y la distribución; mientras que nuestro socio local es un inversionista de bienes raíces.
Con Bern estaremos abriendo el próximo año el Westin Playa Bonita, que es un resort de lujo. Cuando tenemos un socio fuerte y vemos las posibilidades de invertir, tomamos la decisión de hacerlo. Actualmente estamos en Guatemala con Westin Camino Real, también estamos en El Salvador con el Sheraton Presidente. Tenemos otros proyectos fuertes en Costa Rica, que se encuentran por el momento en pausa, pero muy pronto seguiremos con ellos. Pero el hecho de tener socios fuertes, que conocen el mercado, es bueno y nosotros apoyamos con una buena marca.
Abrimos la mayoría de los hoteles con empresas en donde ya hemos tenido algunos negocios. Es muy importante para nuestra compañía tener una relación que también sea muy atractiva para los inversionistas y los desarrolladores.
Usted es muy joven para el cargo que tiene. ¿Influye su edad en los cambios o la innovación que imprime en la firma?
Creo que mi edad es poco importante para la perspectiva de Starwood porque hay una nueva generación de viajeros globales que tiene una perspectiva distinta de la comunicación y una perspectiva global. Me parece que este viajero joven tiene mucho más en común entre ellos, ya sea que estén en Mumbai (India) o Ciudad de México, que con los viajeros de mi generación. Nosotros siempre estamos en comunicación con este viajero joven para ver cómo responde a nuestra marca a través de redes sociales o grupos focales.
¿Cómo aplica la experiencia que adquirió en otras empresas como Nike y Disney?
En un par de cosas he aplicado mi experiencia laboral. La primera es que en las organizaciones, la innovación y la fortaleza de la marca son lo más importante. Lo segundo es tener una perspectiva de la distribución de la organización a nivel mundial. Una cosa fascinante de una compañía de marca global como la nuestra es encontrar el balance entre la consistencia de la marca y la relevancia local. La gente no espera diez horas en un avión para encontrarse en una ciudad de un país lejano y sentir que estás en tu mismo lugar de origen.
Para tener alma necesitamos una combinación entre llegar a un sitio distinto y a la vez sentirte que estás en casa con la consistencia de la marca a la que estás acostumbrado.
Usted ha dicho que su estilo de gerencia está basado en las maratones…
Prepararse para una maratón requiere cierta cantidad de disciplina y tener conciencia de cuáles son tus debilidades. No importa qué tan bien planifiques las cosas, siempre salen diferentes de cómo lo planearas, pero ahí está el elemento divertido.
¿Cuál es ese elemento divertido?
Precisamente es el reto y la oportunidad de crecer y esos problemas inesperados que necesitan solución.
¿Usted considera apropiado que los ejecutivos o empresarios practiquen algún deporte?
Solo puedo comentar que ha funcionado muy bien conmigo. La diferencia más grande entre correr una maratón y liderar un negocio es que dirigir una empresa requiere un equipo de personas detrás de ti. Creo que en ese caso aplicaría más un equipo de fútbol. Bueno me refiero al buen fútbol, al estilo de los equipos holandeses (dice entre risas nuevamente).
¿Su pasión por el deporte le ha dado ideas para un nuevo negocio?
Mi enfoque se basa mayormente en mantener y construir una cultura de colaboración y confianza. La fuerza que sacamos de obtener ideas de todas las partes del mundo es parte de nuestra estrategia.
Su mejor tiempo en una maratón fue de tres horas y cinco minutos... ¿Sigue siendo manteniendo ese récord?
Sigue siendo mi mejor tiempo y fue a finales de los años 80… así que no creo que lo logre bajar más. Una de las grandes cosas del deporte es que aprendes a conocer tus propias limitaciones.
Su papá era pediatra, su mamá bioquímica y usted estudio biología, ¿en alguna parte aplica las ciencias exactas en el negocio?
Diría que indirectamente sí. Pasé ocho años en consultoría en The Boston Consulting Group (bcg). El enfoque en mi trabajo era tomar decisiones basadas en hechos, muy al estilo del método científico. Todavía aplico este método en el negocio de hotelería.
Para todos los gustos
Starwood Hotels & Resorts Worldwide es una cadena hotelera que tiene su sede en White Plains, Nueva York. Esta compañía tiene en propiedad, opera, gestiona y franquicia más de mil establecimientos y 300.000 habitaciones bajo sus nueve marcas.
Fue creada como una empresa de inversión en capital en el sector hotelero. En sus primeros años, era conocida como Starwood Lodging. A partir de 1994 inició su expansión internacional con la compra del grupo Westin a la Corporación japonesa Aoki. Posteriormente, compró las cadenas Sheraton, Four Points by Sheraton y The Luxury Collection a itt Sheraton en 1998. Al año siguiente lanzó la marca W. En 2005 anunció la creación de Aloft, y en ese mismo año compró la marca Le Méridien. En 2006 anunció la creación de su novena marca: Element.
Recientemente inauguró su hotel número mil: el Sheraton Qiandao Lake Resort, en la orilla del lago Qiandao de China, conocido como el lago de las Mil Islas. “Este hotel representa tanto nuestra historia como nuestro brillante futuro. Sheraton es la marca más grande y global de Starwood, y nos abre el camino en mercados emergentes, como sucedió en China a principios de los años 80, cuando fuimos el primer hotel internacional en ese país”, explica Van Paasschen, quien indica que en este año se planea la inauguración de entre ochenta y cien hoteles.
Marcas de Starwood Hotels & Resorts
St. Regis
Son hoteles y residencias de lujo y servicios completos que se localizan en los mejores destinos turísticos del mundo y los más importantes mercados emergentes.
The Luxury Collection
Hoteles y resorts de lujo y de servicio completo que se distinguen por una decoración magnífica, escenarios espectaculares y un servicio impecable en exóticos destinos.
W
Hoteles, residencias y centros de retiro ultrapremium. Se caracterizan por su diseño y restaurantes de clase mundial. Además cuenta con bares y lounges de moda.
Westin
Enfatiza en mejorar el estilo de vida. Es la primera marca en ofrecer tratamientos de spa en las habitaciones y también es la primera en ser libre de humo en América del Norte.
La Méridien
Es una marca de lujo europea con acento francés. Cada uno de los hoteles, sin importar su ubicación, tiene un carácter único y distintivo.
Sheraton
Es la marca más grande de la cadena y se especializa en la atención para viajeros de negocios y placer. Destaca porque cada habitación tiene todo lo necesario para mantener conexión con los negocios.
Four Points
Son hoteles de servicio selecto, especiales para viajeros que desean servicios como los de su propia casa.
Aloft
Su primer hotel abrió en 2008 y está basado en la experiencia de W, pero enfocada en un viajero más joven y global, que además de negocios busca entretenimiento.
Element
Es una marca introducida en 2006 para hoteles de estadía extendida. Su primer establecimiento también abrió en 2008. Está inspirado en Westin y promueve un balance entre elementos modernos y un ambiente de lujo.
Crecimiento regional
América Latina es una de las regiones más atractivas para la cadena. Cuenta con sesenta propiedades y más de 12.000 habitaciones en doce países. De acuerdo con Laura Canepa, directora sénior de Relaciones Públicas de la división latinoamericana de Starwood Hotels & Resorts, las aperturas planeadas para este año son tres hoteles de la marca Luxury Collection en Perú y un Westin en la capital de ese país. También se inaugurará un Westin en Ciudad de México y un St. Regis en Buenos Aires, Argentina.
En cuanto al istmo, el sitio de internet de la cadena indica que existen seis hoteles: The Westin Camino Real Guatemala, Sheraton Presidente San Salvador, Four Points Panamá, Le Méridien Panamá, Sheraton Panamá Hotel & Convention Center y Four Points Colón (también en Panamá).
Los proyectos futuros que se indican para América Central y República Dominicana son: The Westin Resort & Spa Papagayo (Costa Rica) para 2013, The Westin Playa Bonita Resort & Spa (Panamá) en 2011, y The Westin Rōco Ki Beach & Resort (República Dominicana), también en 2011.
En la mayoría de los casos, la cadena se asocia con empresarios locales para la construcción de los nuevos establecimientos. En Panamá uno de los principales socios es Bern Hotels & Resorts, con quien tiene Le Méridien y se encuentra en desarrollo de su próximo proyecto: The Westin Playa Bonita Resort & Spa.
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