G-20 logra acuerdo sobre indicadores para medir desequilibrios económicos mundiales

Fuente: La Prensa Gráfica (El Salvador) Lunes, 21 de Febrero de 2011 10:50 (modificado)

Tras arduas negociaciones con los países emergentes liderados por China y Brasil, el G-20 acordó snuevos indicadores en: déficit público, balanza comercial, flujos netos de ingresos, inversión y transferencias.


“Hemos llegado a, lo que es importante, un acuerdo del conjunto de los países del G-20 para avanzar en la evaluación de la medidas para resolver los desequilibrios mundiales fundada en indicadores económicos”, dijo la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, al final de la reunión con sus homólogos de las potencias industrializadas y emergentes.

La presidencia francesa logró el acuerdo tras dos días de duras tratativas para superar las fuertes reticencias de ciertos países emergentes, encabezados por China y en menor medida Brasil, a la inclusión de determinados indicadores, especialmente las reservas cambiarias, que finalmente no fueron tomadas en cuenta.

El compromiso incluye como criterios para medir los desequilibrios externos la balanza comercial y los flujos netos de ingresos de inversión y transferencias –que constituyen la balanza de cuentas corrientes–, así como los tipos cambiarios y las políticas monetaria y fiscal, según el comunicado final.

Para medir los desequilibrios internos de los países, se acordó incluir el déficit y deuda públicos de un lado, así como el ahorro y la deuda privados.

Acordados los indicadores a tener en cuenta, el G-20 debería establecer en una reunión en abril próximo en Washington “líneas directrices” y no “objetivos” en cifras con respecto a esos criterios, para intentar corregir los actuales desequilibrios mundiales.

Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) siguen este proceso de discusión en el G-20 con mucha atención, ya que temen que las potencias desarrolladas quieran recuperar su crecimiento poniendo un freno a la dinámica del mundo emergente.

Francia por su parte, se ha puesto como objetivo principal de su presidencia del G-20 la reforma del sistema monetario mundial y el final de la “guerra de divisas”, originada por las medidas adoptadas por varios países para impedir la valorización de sus monedas y favorecer sus exportaciones.

Según Estados Unidos y otras potencias occidentales, los actuales desequilibrios mundiales tienen como gran responsable a China, que mantiene muy depreciado al yuan y acumula un descomunal excedente en su balanza comercial.

El año pasado, bajo presidencia surcoreana del G-20, China y otros países se opusieron a una propuesta norteamericana de establecer un límite del 4% del Producto Interno Bruto para desequilibrios de cuentas corrientes.

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