Se necesitan 25.000 viviendas anuales en Nicaragua para disminuir déficit

Construcción de casas

Cortesía de CEMEX

Fuente: La Prensa (Nicaragua) Miércoles, 07 de Marzo de 2012 08:29

Aunque el déficit habitacional dejara de crecer, con el actual ritmo de construcción de casas se necesitarían 70 años para cubrirlo.


El déficit habitacional continúa creciendo en Nicaragua. Esto a pesar del esfuerzo que el Gobierno y la empresa privada han hecho en los últimos dos años con la construcción anual de entre 7.000 y 10.000 viviendas. Este número de casas es insuficiente para dar solución a las casi 15.000 nuevas familias que cada año se suman a la demanda histórica de viviendas, calculado en 700.000.

Y aunque la Ley de Construcción de Vivienda de Interés Social (Ley 677, aprobada en abril de 2009), ha permitido al sector construcción y urbanizadoras levantar cabeza y dinamizar su actividad, representantes de ambos sectores coinciden en que todavía se requiere de un mayor impulso para resolver este problema que lastra a las familias nicaragüenses.

De hecho los empresarios calculan que para dar una respuesta real al problema de vivienda en Nicaragua se necesita construir entre 15.000 y 25.000 casas anuales, es decir entre 5.000 y 15.000 casas más de las que actualmente se están edificando.

“Si la demanda anual dejara de crecer, y continuamos construyendo el número de casas que se está haciendo cada año, necesitaríamos más de 70 años para suplir todo el déficit histórico acumulado”, afirma el presidente de la Cámara Nacional de la Construcción, Benjamín Lanzas.

En 2010 las urbanizadoras construyeron unas 1.800 viviendas; en 2011 fueron unas 3.800 y para este año se prevé 4.000 casas. Esto significa que durante los últimos tres años solo se podrá dar respuesta a unas 9.600 familias del acumulado de 45.000 casas que se necesitan, sin incluir el rezago.

¿Imposible resolver?

El vicepresidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), Alfonso Silva, afirma que el problema es que existe un rezago histórico que parece imposible de resolver, porque fue hasta hace tres años que el sector empresarial recibió el apoyo del Gobierno para impulsar un programa de viviendas. “Estamos enfrentando solo la necesidad que se acumula cada año”, expresa.

Dentro del déficit histórico no solo están las familias que necesitan una casa, sino también las que requieren de financiamiento para mejorar la vivienda.

“Es un reto muy difícil que se solvente mientras en Nicaragua no se construya una política pública de viviendas de largo plazo”, afirma.

Las barreras

¿Qué se necesita para construir 25.000 viviendas anuales? Las familias urgen de mayores facilidades de acceso al crédito hipotecario, es decir, que los bancos flexibilicen sus préstamos.

En ese sentido, Silva asegura que al menos la Ley 677 ha permitido que familias con ingresos mínimos mancomunados de 12.000 córdobas puedan obtener una casa de bajo costo.

Según el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) en 2010 cuatro de los principales bancos de Nicaragua autorizaron 1.242 créditos hipotecarios para financiar viviendas de interés social por un monto de US$23,59 millones.

Los empresarios demandan, por su parte, mayores facilidades para obtener bancos de tierras. “Aquí en Nicaragua es muy problemático todo lo que tiene que ver con la tierra, los permisos municipales”, dice Lanzas.

Sobre este tema, el vicepresidente de Cadur advierte que desde que se aprobó la Ley de Vivienda Social han aparecido empresas que de manera informal presentan proyectos de venta de lotes, “pero no sabe en qué van a terminar”.

Los desarrolladores también se quejan porque resulta costoso asumir los gastos por infraestructura para llevar a proyectos habitacionales los servicios básicos, como es el caso de la energía, cuya estructura luego es donada a la empresa Gas Natural.

Una parte del costo de esta inversión se traslada al precio final de la vivienda, por lo que el inmueble luego resulta menos accesible para las familias.

Segmento de los 30.000 se dinamiza

Los empresarios reconocen que se ha dinamizado la compra de casas cuyo precio asciende hasta US$30.000 . Esto ha sido posible porque el Gobierno destinó US$45 millones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social para que las tasas de este segmento de precio bajaran a un 8 %.

Ricardo Meléndez, gerente de Desarrollo Lacayo Fiallos, reconoce que desde hace cinco años empezaron a desarrollar proyectos de viviendas accesibles, cuya iniciativa se fortaleció con la aprobación de la Ley 677.

En los últimos dos años esta urbanizadora ha vendido más de 300 viviendas de este tipo, lo que según Meléndez refleja el dinamismo que esta iniciativa habitacional ha inyectado al sector “pese a que el aumento de los materiales de construcción han venido escalando”.

Moisés McCrea, gerente de país de Rotoplast, asegura que por ahora el impacto de la construcción de viviendas sociales no ha tenido el efecto “que se esperaba” en la venta de materiales de construcción.

El empresario considera que los vendedores de materiales de construcción tienen capacidad para abastecer la construcción de hasta 25.000 casas anuales.

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