Espresso Americano planea extenderse al resto de la región mediante licencias y la venta de franquicias con alianzas estratégicas.
El proceso de expansión comercial que ha iniciado Espresso Americano este año tiene como primeros destinos a Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, donde operará algunos locales propios, y otros otorgados como franquicia, mediante alianzas estratégicas con operadores de centros comerciales en las capitales de estos países.
Quien desee operar una de estas cafeterías mediante la modalidad de franquicia, deberá invertir un capital inicial de US$75.000 para adquirir los derechos de operación, la maquinaria y el equipamiento básico del nuevo establecimiento: sillas, mesas, cristalería, etcétera.
Eduardo Kafati, presidente de la cadena de cafeterías Espresso Americano, recuerda, mientras se deleita con el humito reanimante que asciende de una taza con café, la primera vez que su padre, Miguel Oscar, le llevó a conocer un cafetal, una mañana del verano de 1968, en medio de la bruma que descendía sobre los cafetos de la finca familiar ubicada en el departamento de El Paraíso. Desde la cima de los sacos de café apilados sobre una carreta, Eduardo observaba inquieto el trajín de los cortadores y estaba fascinado por la agilidad con que los mozos cortaban el fruto rojo.
“En nuestras venas llevamos la pasión por el café y esa pasión es la base de nuestro éxito empresarial”, asevera Eduardo Kafati, quien junto a su esposa, Tatiana, ha dedicado catorce años de su vida al desarrollo de la cadena de café especializado más grande de Honduras, con cien locales operando en 19 ciudades.
El primer establecimiento de Espresso Americano en Honduras abrió sus puertas en el centro histórico de Tegucigalpa, el 22 de noviembre de 1994, y fue asesorado por el catador y entrenador Andrew Caple. Entonces la empresa la conformaban Eduardo, Tatiana y tres jóvenes baristas que atendían a la clientela.
La inversión inicial de la familia Kafati en la apertura de su primer local alcanzó los US$15.000. Catorce años después, es una de las empresas más grandes de Honduras y una de las marcas de café más reconocidas en el país, que genera empleo a más de 800 personas y posee activos valorados en US$5.000.000.*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa.




