Como si jugara ante un tablero de ajedrez, Filippo Passerini (Italia, 1957) calcula muy bien sus movimientos. Al igual que en el juego, al que se dedicó competitivamente durante su adolescencia, en los negocios anticipa las movidas del contrincante y presta fiel atención al reloj porque, además de pensar detenidamente, actúa en el momento justo.
El ejecutivo es el presidente de las Organizaciones de Servicios Globales (GBS, por sus siglas en inglés, encargadas de brindar soporte administrativo) y CIO (Chief Information Officer) de Procter & Gamble (P&G). Nació en Italia y estudió en la Universidad de Roma, donde obtuvo su doctorado en Estadística e Investigación Operativa. Se unió a Procter & Gamble en 1981 como analista de sistemas y desempeñó una serie de funciones administrativas en tecnologías de la información (TI) en Reino Unido, Grecia, Italia, Turquía, América Latina y Estados Unidos, antes de ser nombrado CIO en 2004. Supervisa más de setenta diferentes servicios y decide cuáles sistemas informáticos y tecnológicos deben utilizarse para mejorar los procesos que se aplican en la compañía. Sus funciones tienen que ver con las herramientas y métodos empleados para recabar, retener, manipular o distribuir información.
La sede de Passerini está en Cincinnati, Estados Unidos, pero la naturaleza de su cargo hace que viaje continuamente por el mundo supervisando el desarrollo tecnológico de la gigantesca empresa de bienes de consumo. En una visita a Costa Rica conversó con Summa acerca de sus logros y proyectos.
En alguna oportunidad usted dijo: “Puedes pensar y anticipar tanto cuanto quieras, pero sólo puedes pensar hasta cierto punto, porque el reloj sigue su marcha”.
Bueno, eso se debe a que yo practico ajedrez y es un juego en donde todo depende de anticipar los movimientos del oponente. Lo máximo que puedes pensar es de dos a tres movimientos hacia delante, pero ya no puedes anticipar más. Hay un reloj y cada jugador tiene tiempo para pensar, pero el tiempo sigue su marcha; entonces hay un punto en donde debes aterrizar y poner en práctica lo que has considerado, porque si piensas para siempre, el juego no servirá. Lo que encuentro más fascinante en ajedrez es la calidad del tiempo; porque debes aprovecharlo al máximo para pensar. Creo que esa es una buena analogía con los negocios, porque puedes estar perfeccionando lo que analizas para siempre, pero llega un momento en donde debes tomar una decisión, porque tus competidores se moverán más rápido y mejor. Son cosas que se aplican por igual en el ajedrez o en los negocios. Es un balance muy interesante sobre el pensamiento estratégico.