La situación es cada vez más clara: por un lado, las notebooks están desplazando cada vez con más fuerza a las PC de escritorio y, por otra parte, tecnologías de telefonía inteligente, como Blackberry o iPhone, se vuelven cada vez más populares. Conclusión: la movilidad llegó para quedarse.
De acuerdo con un estudio realizado por IDC, “los porcentajes de adopción de movilidad siguen experimentando un crecimiento saludable y sostenido, a medida que los proveedores incrementan y enriquecen su oferta. Asimismo, aumenta el entendimiento de sus beneficios por parte de las organizaciones”. El estudio, realizado a 460 compañías de más de 250 empleados en distintos países de América Latina, pertenecientes a los sectores de finanzas, manufactura, comercio, servicios y sector público, demostró que Chile es el país que lidera la adopción de movilidad en sus empresas, seguido de cerca por México.
¿Cuáles son esos “beneficios” para las organizaciones mencionadas? Depende de la aplicación que decide “moverse”. Los principales son eficiencia y flexibilidad de la fuerza de trabajo, gracias a la posibilidad de acceder a recursos corporativos desde múltiples entornos, así como responder de una forma más rápida y efectiva a nuevas necesidades de negocio
Esto significa que si un empleado está en la calle levantando pedidos, por citar solo un ejemplo, no necesita volver a la oficina para cargarlos en el sistema y efectivizarlos, sino que, en tiempo real, llena algún formulario en su teléfono celular o en una computadora de mano (sea Palm o de cualquier otra marca) y se comunica, con alguna conexión inalámbrica a internet, para que el sistema corporativo dé los pasos necesarios para que dicho pedido llegue cuanto antes a casa del cliente.
En el proceso descrito hay varios puntos de mejora respecto a la vieja usanza de levantar los pedidos en papel o en una computadora de mano no conectada y después transcribirlos en la oficina. Por una parte, la probabilidad de error disminuye, ya que los datos se cargan una sola vez. Luego, la productividad del vendedor aumenta, porque no necesita usar tiempo en viajar hasta la oficina para hacer el cierre del día. En tercer lugar, porque se cierra la brecha de tiempo entre solicitud y recepción, lo que incrementa la satisfacción del cliente. Por último, porque permite chequear datos en línea (como disponibilidad en stock del producto pedido o el estado de crédito del cliente), evitando demoras o inconvenientes posteriores.
*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa




