Ram Charan afirma que “se debe ser distinto a la competencia; de lo contrario competirán mano a mano”.

La clave está en focalizar, ser claro, simple y específico

Ocho habilidades fundamentales para alcanzar el Éxito

En su libro “Know-How” (Saber cómo), el experto en ejecución describe las ocho habilidades fundamentales para alcanzar el éxito en el siglo 21:

1. Posicionamiento y reposicionamiento: encontrar la idea central en el negocio que permita satisfacer las demandas de los clientes y hacer dinero.
2. Localizar el cambio externo: ser capaz de detectar patrones en un mundo complejo para poder ubicar el negocio en la ofensiva.
3. Liderar el sistema social: reunir a la gente correcta con las conductas correctas y la información correcta para tomar mejores decisiones más rápidamente y lograr resultados en los negocios.
4. Juzgar a la gente: calibrar a las personas en función de sus acciones, decisiones y conductas y alinearlas con lo que no es negociable para un puesto de trabajo determinado.
5. Conformar un equipo: reunir a la gente altamente competente y a los líderes con un ego de alto nivel, para que coordinen sus acciones.
6. Establecer metas: determinar un conjunto de metas que permitan lograr un equilibrio entre lo que el negocio podría llegar a ser con lo que realistamente puede lograr.
7. Establecer prioridades con alta precisión: definir el camino y alinear recursos, acciones y energías para lograr las metas.
8. Manejar las fuerzas, más allá del mercado: poder anticipar y responder a las presiones sociales que uno no puede controlar que puedan llegar a afectar el negocio.

Gurú del liderazgo

Ram Charan es un aclamado asesor, orador y autor de libros del campo de los negocios, reconocido por su perspectiva anclada en el mundo real.

Marilyn Gutiérrez, redactora

Normalmente se cree que el crecimiento supone la implementación de cambios drásticos y fuera de lo común; sin embargo, a veces, la combinación de varias iniciativas modestas y sencillas puede impulsar un gran crecimiento de las ganancias de la compañía.

Precisamente esas iniciativas son las que construyen la innovación, un elemento que debe ser parte del diario vivir de las empresas. Constantemente, éstas deben estar creando y mejorando sus productos y servicios. “Hay que saber identificar cuál puede ser una nueva oportunidad para la empresa específicamente, enfocarse en pocos proyectos pero llevarlos a cabo, hay que poner a un líder para cada innovación y siempre se tiene que incluir a alguien de confianza que pueda retroalimentar”, afirma Ram Charan.

Ram Charan es uno de los más reconocidos y globalizados asesores de empresas, sus consejos llegan a las más altas esferas de multinacionales como Dupont, Colgate-Palmolive o Procter & Gamble (p&g). Se hizo famoso junto a Larry Bossidy con su best seller “Execution” (Ejecución). Desde entonces, se transformó en un gurú en el arte de hacer que las cosas se lleven a la práctica.

En 2006, Charan lanzó “Know-How” (Saber cómo), libro que reseña las ocho habilidades que diferencian a las personas que logran desempeños excelentes de las que no lo hacen. Básicamente, se trata de una nueva teoría sobre el liderazgo. En el texto, el autor se pregunta cuál es la clave para ser un líder capaz de gobernar organizaciones exitosas. La respuesta, según Charan, es tener la capacidad para tomar la dirección correcta, para hacer las cosas con precisión, para tomar las decisiones acertadas, obtener resultados y, finalmente, dejar el negocio mejor que como estaba anteriormente.

El aclamado consultor tiene un doctorado (Ph.D) y mba de Harvard Business School. Además es el primer indio en formar parte del equipo académico full time de Harvard y es escritor de portada de las más prestigiosas revistas de negocios como Fortune, The Financial Times, Harvard Business Review, Director’s Monthly y Strategy and Business.

Charan visitó Costa Rica, donde brindó dos charlas: una sobre liderazgo y otra sobre enfoque y ejecución. Summa conversó en exclusiva con él.

En una de sus conferencias señala que “los líderes de cualquier país y cualquier empresa inspiran a los demás, desarrollan a los demás, ayudan para que los demás crezcan; son un efecto multiplicador en la generación de más líderes”. Además, comenta que no se puede ser líder sin disciplina, sin uniformidad, sin determinación y sin práctica. Para el consultor indio es de suma importancia la función del líder y su habilidad para posicionar a la empresa en un entorno cambiante.

Es importante, advierte, “la capacidad de detectar los cambios externos; la relevancia de la innovación que es el generador del cambio, los procesos sociales de innovación; los líderes de innovación y la opinión pública que afecta la imagen, las personas y la atracción de los clientes”.

—Su primera experiencia empresarial fue en la tienda de zapatos de su familia. ¿Cómo influyó esto en su vida? Creo que la mayor influencia es que aprendes muy rápido sobre los clientes y aprendes a manejar el efectivo, tienes que tomar las decisiones en el momento y si cometes muchos errores no tienes suficiente efectivo.

—¿Cómo inicia el proceso de innovación dentro de una empresa? La innovación es algo diario, la innovación es convertir una idea en dinero. Convirtiendo una idea en algo que el consumidor compre una y otra vez. No hay que esperar por oportunidades, hay que crearlas.

El primer paso que debe dar el presidente de una empresa que quiera crecer mediante la innovación, es convencerse de que ésta va a ser el centro de su estrategia. Esto significa que la empresa se va a comprometer con unas aspiraciones de crecimiento de alto nivel y se va a rebelar contra algunos paradigmas que suelen ser comunes y han calado en forma profunda en la cultura empresarial.

Comprometerse con la innovación implica rechazar la idea de que la empresa está obligada a competir con precios bajos. Sólo los líderes que logran buscar nuevos caminos, que cambian el juego en sus negocios, obtienen resultados. Esto obliga a asumir compromisos de fondo en la estrategia.

—¿Qué tiene que hacer una compañía cuando le da espacio a la innovación? Cuando una compañía se vuelca hacia la innovación tiene que hacer dos cosas esenciales. Primero, debe redefinir todas sus estrategias en función del consumidor. En Procter & Gamble lo sintetizan así: “El consumidor es el jefe”, o más exactamente ellos hablan de la jefa, pues entienden que son las mujeres quienes toman las decisiones de compra en el hogar.

Segundo, las empresas deben entender que toda organización es un sistema social que tiene su centro en una manera de pensar y hacer, la cual determin∫a las decisiones y las agendas. Cuando el crecimiento y la innovación se toman en el centro de la agenda, este se vuelve el foco de todas las discusiones y todas las reuniones, formales e informales. La gente comienza a ver la innovación y el crecimiento en el nivel en que cada uno se encuentra en la organización. Cualquier compañía que quiera avanzar en los negocios debe implementar un sistema social hacia la innovación.

—¿Por qué algunas compañías grandes no son más innovadoras? Porque piensan en la innovación como algo mecánico y no como un proceso social enfocado al consumidor.

—¿Cómo se puede innovar en tiempos de crisis? Se debe comprometer con usted mismo y encontrar recursos, aunque sean pequeños, y enfocarse en proyectos pequeños para innovar. En caso de que la compañía no tenga dinero para innovar, debe buscar socios y conseguir ideas; pero a toda costa debe innovar para salir adelante.

Innove, si no tiene mucho capital haga proyectos pequeños, invierta en ellos y ejecútelos. También se requiere tener rapidez para adaptarse al cambio, diversificar la empresa y buscar oportunidades de crecimiento.

—¿Cómo se pueden atraer nuevos negocios? Ganar en los negocios hoy es básicamente lo mismo que hace décadas: atraer clientes nuevos, con productos y servicios que permitan crecer en forma rentable. Lo diferente ahora es cómo lograrlo.

Hoy la innovación es indispensable, pues las barreras a la competencia caen y el ritmo del cambio es implacable. La innovación está en los productos, los servicios, el diseño, el modelo de negocio, los sistemas de distribución y en todas las actividades de la empresa. Se trata fundamentalmente del arte de transformar las ideas en ganancias y para ello se requiere entender a la empresa como un sistema social, donde la unidad básica es el trabajo en equipo. Cualquiera puede ser creativo, pero nadie puede innovar solo.

—¿Cómo se pueden detectar futuros líderes de negocio? Tal como el atleta es descubierto por el entrenador, de igual manera los líderes de negocios pueden detectar líderes de negocios; la clave aquí es que la gente que tiene negocios entiende la perspectiva de cómo éstos se mueven para generar dinero… y ese ingenio. Entonces, ves en un ser humano si tiene un interés en los negocios, si realmente muestra interés en cómo el negocio hace dinero.

Además hay que tener presente que son personas que consiguen resultados ambiciosos en forma consistente; demuestran crecimiento, adaptabilidad, aprenden mejor y más rápido que los demás; su poder de observación es preciso; piensan en forma clara y saben cómo ir al punto en forma sucinta; formulan preguntas incisivas que abren las mentes y estimulan la imaginación, y tienen el impulso para llevar las cosas a un nivel superior.

—¿Cuáles son algunas habilidades fundamentales para alcanzar el éxito? El éxito es algo efímero, no es algo que tienes toda la vida; muy poca gente lo tiene. Hay unas cosas que parecen ser comunes, la primera es que tienes que estar a tono con los cambios y la velocidad de esos cambios en el entorno externo; y segundo es que tienes que estar enfocado. Como tercer punto está la gente con la que trabajas: tener la gente correcta y que esté motivada, y crear un equipo con ellos para que estén enfocados. Hay que estar dispuestos al cambio, si no cambias no vas a tener éxito.

—¿Qué debe hacer un buen líder? Debe comunicarse con su gente, hacerle saber todo lo que está pasando en la organización, no dejar las cosas en el aire, escuchar lo que tengan que decirle y tomarlos en cuenta. Tiene que motivar a sus empleados, dejarlos saborear el éxito. Asimismo tiene que conocer a sus clientes, sus necesidades, hablar con ellos y enterarse de qué quieren. Siempre se debe tener presente al consumidor, tomarlo en cuenta como parte básica que es de la empresa.

—¿Cree en las facultades de administración como formadoras del talento empresarial de los jóvenes? Creo que es un fenómeno natural que cualquier ser humano puede aprender y ser entrenado, más los individuos que las compañías. Individuos que nunca tuvieron entrenamiento formal se pueden entrenar ellos mismos y generar grandes diferencias a través de los años. Me gusta ver a los individuos tomando la responsabilidad por el crecimiento personal, uno debería crecer cada día.

—¿Cómo se puede trabajar para hacer del éxito un elemento constante en los negocios? El liderazgo constante es inspirado todos los días, motivando todos los días, desarrollando gente y dándoles retroalimentación diariamente y aprendiendo continuamente. Tal y como lo hacen los atletas practicando y practicando.

Es preciso dejar de lado la concepción de que el crecimiento es tarea exclusiva del tren gerencial. De hecho, propiciar el crecimiento de la organización debe ser responsabilidad de todos y cada uno de sus integrantes.

—Hay que tener contacto con las personas. Para el liderazgo actual hay que conocer la realidad, explicárselo a la gente de la empresa, tomarlos en cuenta. Hay que construir un espíritu, hablar con los empleados y saber lo que piensan. Tener a tu gente en la misma página, alinearlos psicológicamente.

La comunicación debe ser un pilar en la empresa, además tiene que ser frecuente y específica. Hay que mantener la credibilidad, la integridad y la honestidad en todo lo que se hace en la compañía y trasmitírselo a los empleados.