La idea de que “así nací, así me quedo” como una aceptación de aquellos defectos físicos o poco estéticos ha sido revaluada con la entrada en boga de la medicina estética. Cada persona busca sentirse más a gusto con su aspecto, no sólo por su autoestima sino por proyectar una imagen más positiva.
En América Central muchos se acogen a esta tendencia y el mercado ha dado su respuesta: centros con un alto profesionalismo en medicina estética comparable a las mejores clínicas del mundo.
Ahora se puede obtener desde la sonrisa ideal hasta un cuerpo esbelto en una sala de operaciones. Hace dos años, cerca de once millones de personas recurrieron a tratamientos médicos relacionados con la belleza en Estados Unidos, y casi dos millones estuvieron en un quirófano. El procedimiento más solicitado fue el de aumento de mamas mediante implantes.
Estos números evidencian que la salud y la belleza son dos conceptos imposibles de separar, y el fenómeno llega a todos los rincones del orbe. El crecimiento mundial de la demanda por procedimientos quirúrgicos en países en desarrollo es una muestra del turismo médico: viajar a otro país para obtener servicios médicos de alta calidad.
La mayor parte de los turistas son de Estados Unidos y Europa, mientras que los principales destinos son India, Tailandia, Costa Rica, Brasil y Singapur. Como resultado de este crecimiento se espera que para 2010 el turismo médico genere US$40.000 millones en el mundo.
En India se percibe un incremento anual de 30%, mientras que datos de la Sociedad Brasilera de Cirugía Plástica (SBCP) revelan que el país suramericano es el segundo en el mundo con mayor cantidad de operaciones estéticas; 750.000 en 2007.
*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa
Un negocio con éxito La figura ideal puede ser tanto la meta estética como la necesidad de muchos y para lograrla Centroamérica ofrece opciones que también atraen a pacientes extranjeros.