El gerente general viene con una sonrisa de oreja a oreja, estrecha la mano de su colaborador y le dice: “Estimado CIO: no se preocupe por nada, este año tiene presupuesto ilimitado para hacer las cosas de la manera que usted crea conveniente”.
Esta escena es muy común, con la única salvedad de que justo después, el CIO se despierta, abandona el mundo de los sueños y debe enfrentarse con una realidad: una cantidad estrecha de dinero para mantener toda la infraestructura informática y, al mismo tiempo, generar nuevos proyectos.
Algunas estimaciones de proveedores del mercado afirman que las gerencias de sistemas utilizan entre el 65% y el 80% de sus presupuestos en sostener el statu quo (mantenimiento de equipos, actualizaciones, reparación, ausencia de garantía de máquinas viejas).
La realidad indica que todos los billetes que se destinan a ese tipo de actividades después no están disponibles cuando se quiere implementar una nueva aplicación (o desarrollar un servicio) esencial para el crecimiento del negocio o cuando es necesario renovar equipamiento.
*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa




