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Tecnología
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Por Revista Summa
Publicado el 11/4/2008
 

La demanda de servicios de telecomunicaciones ha suscitado una fuerte competencia entre los países del área por poner al día su infraestructura.

Edición 172


Tecnología

Coordinación: Luis Diego Quirós
Textos: Leonardo Coca, Marilyn Gutiérrez, Luis Diego Quirós, Mireya Rodríguez y Metzi Rosales

La demanda de servicios de telecomunicaciones ha suscitado una fuerte competencia entre los países del área por poner al día su infraestructura.

Con casi 34 millones de usuarios en la región (67% de la población) y once operadores, la telefonía móvil es el sistema de telecomunicaciones de mayor crecimiento, cifra seis veces superior a la que existía en 2002, al punto de que en algunos países, como El Salvador, hay más teléfonos celulares que habitantes. La telefonía fija presenta una evolución más lenta, apenas con 6,7 millones de clientes, dos millones más que en 2002. Gustavo Hinz, especialista en telecomunicaciones de Deloitte, considera que “hay un estancamiento o un menor crecimiento, porque normalmente la gente privilegia la movilidad y no desea atarse a un cargo fijo innecesario”.
La reciente apertura en la telefonía celular y el servicio de internet costarricenses es el último paso para que exista libre competencia en todo el istmo, así como la posibilidad de que los principales operadores completen el mapa centroamericano. Esto permitiría servicios de roaming a menor costo, mayor cobertura y calidad en la señal, entre otras ventajas. Además las nuevas inversiones han traído las tecnologías más novedosas, como la tercera generación de celulares (3G) e internet inalámbrico (wireless) y conexiones a cables internacionales de fibra óptica con grandes velocidades de transmisión de datos. Esos recursos son requisitos obligatorios para las operaciones regionales de las empresas. Sin embargo, algunos países aún enfrentan la falta de cobertura de señal celular en zonas rurales y la baja penetración del acceso a internet, que únicamente aprovechan seis millones de usuarios (12% de los habitantes del istmo).

Para satisfacer a una cada vez más exigente clientela, las firmas de capital regional, las multinacionales y las instituciones públicas han entrado en competencia con servicios que promueven la movilidad y la telepresencia (operaciones corporativas que son llevadas acabo remotamente). Las redes de transmisión de datos, video y voz en la región son similares a las que se utilizan en los más avanzados centros empresariales del mundo.

 

 

 


Guatemala

Metzi Rosales, corresponsal

Con la privatización de las telecomunicaciones, aumentó el acceso a los servicios telefónicos, alcanzando más de 12 millones de usuarios.

En 1998 más de un millón de guatemaltecos esperaban una línea telefónica. Solo 500.000 contaban con el servicio, y Guatemalteca de Telecomunicaciones (Guatel), que por decreto ejecutivo se había convertido en Teléfonos de Guatemala (Telgua), no lograba complacerlos. El gobierno de Álvaro Arzú decidió privatizar el servicio, es decir vender las acciones de Telgua. Con ello esperaba obtener US$600 millones para mejorar las finanzas públicas, la inversión social y la productividad, según lo acordado en la firma de la paz de diciembre de 1996. El primer intento falló por falta de oferentes: al final solo la mexicana Telmex participó en la subasta, que fue declarada desierta el 16 de diciembre de 1997. Poco más de un año después, el consorcio centroamericano LUCA compró en subasta pública el 95% de las acciones de Telgua, valoradas en más de US$700 millones. Cuatro consorcios extranjeros y uno nacional habían sido aceptados; sin embargo, LUCA fue la única empresa que entregó en el plazo correspondiente su oferta. Menos de un año después, Telmex, del empresario mexicano Carlos Slim, compró el 95% de las acciones de LUCA.
Aunque pasó a manos privadas, el liderazgo de la telefonía fija continúa en manos de Telgua, que domina el 59,44% de este mercado. Le siguen Sercom y Telefónica, con el 15,56% y 12,33% de usuarios, respectivamente. El 12,67% restante está distribuido entre nueve empresas, según la información que manejaba la Superintendencia de Telecomunicaciones de Guatemala para 2007. Después de la apertura a la competencia, la cantidad de usuarios de telefonía, entre fija y móvil, ascendió a más de doce millones, cuando en 1997 era apenas inferior a 500.000.
En móviles la historia es distinta. El mercado se distribuye entre tres empresas. Sercom tiene poco más de 4,5 millones de líneas, es decir el 38,45% de los usuarios; Comcel, luego de ser líder en celulares cuando se dio por iniciado el mercado de telefonía móvil en Guatemala en 1989, atiende a más de 4,3 millones, el 36,23% de los usuarios; y Telefónica cuenta con un aproximado de tres millones de clientes, es decir el 25,32% restante.
Al momento de la apertura del mercado, Guatemala era uno de los países latinoamericanos a la zaga en los servicios de comunicaciones. Una década más tarde, es una nación en la que los operadores deben invertir para mantenerse en el mercado, así como también para suplir las demandas de clientes cada vez más exigentes. El principal ejemplo se dio en septiembre de 2006 cuando, por primera vez en la historia de Guatemala, siete de cada diez usuarios (3.714.900 clientes) apagaron su teléfono móvil como forma de protesta ante el intento de los operadores de realizar cobros por servicios que hasta el momento habían sido gratuitos, y por la eliminación de promociones aplicadas por los tres operadores; tales como: eliminación de duplicación de saldos en prepagos y el cobro de llamadas entrantes.

Guatemala tiene veinte operadoras de puerto internacional, con una densidad de 34 líneas por cada 100 habitantes. Existen más de quince proveedores de servicio de internet, que ofrecen servicios como QoS, MPLS y capacidades de hasta STM64. “El país está conectado al NAP de las Américas por medio de tres cables submarinos independientes y cables terrestres hacia México. El proyecto de fibra más grande de América Latina, Emergia, completa el anillo atravesando el país entero y pasando por el centro de la Ciudad de Guatemala”, explica Invest in Guatemala, la Agencia de Promoción de Inversiones de este país, creada en 1997 con el apoyo del gobierno y de la iniciativa privada del país.

Internet:
102
usuarios por cada mil habitantes (2006)
Telefonía móvil:
870 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Telefonía fija:
103
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas de Guatemala (INE), Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT) y Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Honduras

Leonardo Coca, corresponsal.

Tres multinacionales compiten con la estatal Hondutel por el mercado telefónico hondureño.

Con más de siete millones de habitantes, Honduras es el segundo mayor mercado de telecomunicaciones de la región y cuatro empresas se disputan casi cinco millones de clientes. Sin embargo, la competencia entre Hondutel, Tigo, Claro y Digicel se desarrolla en el contexto del segundo país más pobre del continente, en el cual la mayoría de la población ronda la línea de la pobreza y extrema pobreza.
El mercado es regido por la Ley Marco del Sector de Telecomunicaciones de 1995, mediante la cual se creó la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), organismo estatal descentralizado que ejecuta la política nacional del sector.
El principal problema es que los servicios están concentrados en los conglomerados urbanos, industriales y turísticos: Tegucigalpa, San Pedro Sula y las poblaciones turísticas del litoral caribeño, excluyendo del acceso a extensas zonas agropecuarias del interior del país. Otro gran problema es que dos tercios de la población no tienen empleo fijo y muchas familias rondan la pobreza y la extrema pobreza.
Para disminuir la brecha tecnológica, el gobierno ha incentivado la participación de la inversión extranjera directa (IED) en las telecomunicaciones, priorizando la telefonía y el acceso a internet en zonas remotas.
Hasta diciembre de 2007 había instaladas 821.357 líneas telefónicas fijas. El principal operador del servicio es Hondutel, con 533.022 clientes (64,89% del mercado). Le siguen Tigo y Claro, con 15% del mercado cada una. Hay 4,18 millones de clientes de telefonía celular, distribuidos entre la estatal Hondutel y las multinacionales Tigo, Claro y Digicel; esta última entró a competir en junio de 2008 tras pagar US$80,1 millones de dólares al gobierno por la licencia de operación.
Los retos son la rehabilitación y ampliación de la red de teléfonos públicos y la telefonía rural. Sólo existen 5.266 y la mayoría están dañados. Mientras que la telefonía rural es defectuosa, porque la incipiente red telefónica es análoga y tiene más de dos décadas de antigüedad. En el país hay 141.973 viviendas que disponen de computadoras y únicamente 28.500 cuentan con conexión a internet, mientras que unas 5.800 empresas son clientas del servicio que brindan 45 proveedores. La mayoría son pymes informáticas con menos de 1.500 clientes. Entre los mayores proveedores de acceso a internet están Americatel Honduras, Navega, Multidata, Amnet y Mayanet, que juntos –según datos del Banco Central de Honduras– atienden al 90% del mercado.
Americatel Honduras está conectada al cable submarino Maya y forma parte de una red de compañías de telecomunicaciones en Perú, Venezuela, Colombia, El Salvador y Guatemala. Navega posee redes instaladas y operando con una extensión de más de mil kilómetros en diversas localidades y posee una red de fibra óptica sobre la carretera Tegucigalpa-San Pedro Sula, con una capacidad de 2,5 gbps que le permite garantizar servicios de voz sobre IP, sistemas de seguridad para la transición segura de datos y conformación de redes privadas virtuales. Multidata es uno de los principales proveedores corporativos a través de una red ATM (Asynchronous Transfer Mode) interconectada con fibra óptica y su cobertura se extiende a 24 localidades.

Honduras tiene posibilidades de mejorar y desarrollar la infraestructura de telecomunicaciones, pues es el único de los 18 países por los que pasa el cable submarino Arcos que posee tres puntos de conexión: Cortés, Trujillo y Lempira. Las principales proveedoras de acceso a internet aprovechan esa ventaja.

Internet:
47
usuarios por cada mil habitantes (2006)
Telefonía móvil:
556
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Telefonía fija:
110 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Fuente: Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

El Salvador

En los últimos siete años la telefonía móvil ha tenido un crecimiento de 737%, que opaca el uso de teléfonos fijos.

La competencia inunda la televisión, la radio y las vallas. “Te ofrecemos el segundo más barato” o “la mejor cobertura” se ha vuelto la leyenda de batalla de las cinco empresas de telefonía móvil. La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones de El Salvador (SIGET), revela que hay más líneas de telefonía móvil que personas: 6.227.381 líneas móviles en 2007 versus 5.749.690 habitantes. Cte-Telecom Personal, Digicel, Telemóvil El Salvador, Telefónica Móviles El Salvador e Intelfon se han posicionado de tal forma que por cada línea fija hay seis de telefonía móvil.
La explicación para este fenómeno está en la accesibilidad y los costos. “La población que no puede tener acceso a telefonía fija lo hace por medio de la móvil, ya que puede abarcar más poblaciones, porque no se necesita infraestructura de cableado”, explica el boletín estadístico de telecomunicaciones 2007 de la SIGET.
El aumento en la teledensidad (líneas fijas y móviles) es resultado de la privatización de las telecomunicaciones, que data de 1996, de la libre competencia y el desarrollo de nuevas tecnologías y servicios. De ahí que El Salvador, como lo menciona el “Informe sobre el Desarrollo Mundial de las Telecomunicaciones”, es una de las economías que suben en la clasificación de la teledensidad. Antes de 1996, cuando la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL) regulaba la telefonía, los usuarios tardaban años en adquirir una línea y el costo era oneroso.
Uno de los temas pendientes para la mejora de la telefonía es el sistema de portabilidad numérica, es decir que los usuarios puedan cambiar de compañía telefónica y conservar el mismo número de teléfono. Otras reformas propuestas es que los saldos de las tarjetas prepago de telefonía celular duren al menos 90 días, así como la reducción del cobro por cargo fijo de telefonía fija (US$9,6) y la obligación para que sean bloqueados los aparatos telefónicos robados.
El Salvador no se ha quedado atrás en los adelantos cibernéticos. Siete proveedores de internet: CTE-Telecom, Salnet, Telemóvil, Amnet-Tel, Saltel, Telefónica Multiservicios y GCA Telecom compiten en el mercado. Así los suscriptores de la red también han aumentado con la caída de los precios de este servicio.
La tendencia de suscriptores de internet conmutado (mediante llamada telefónica) es hacia la baja: en 2002 había 81.177; para 2007, 5.439. Esto debido al crecimiento de internet dedicado: en 2002 había 13.689; mientras que 2007 cerró con 89.761 suscriptores. Es decir, el usuario prefiere la velocidad del servicio dedicado, que va desde 96 Kbps hasta 2.048 Kbps (residencial) a precios competitivos. La fibra óptica es reservada, en la mayoría de casos, para la industria hotelera.
En septiembre de 2004, Antonio Saca, presidente salvadoreño, dio vida al Viceministerio de Tecnología Educativa. La intención era cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con lo educativo y el uso de las nuevas tecnologías. En 1999, una iniciativa privada similar puso en marcha los Infocentros, cabinas públicas que han hecho las veces de escuelas tecnológicas para estudiantes y empresarios.

Para 2006, un estudio realizado por la Universidad Doctor José Matías Delgado reveló que nueve de cada diez empresas en el Área Metropolitana de San Salvador están conectadas a internet. La mayoría lo usa para intercambiar información y consultas. “Es interesante que ahora entienden que internet es una herramienta útil para vender sus productos y algunos hacen negocios por la red”, comenta Carlos Benjamín Orozco, viceministro de Tecnología.

Internet:
100
usuarios por cada mil habitantes (2006)
Telefonía móvil:
1.083 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Telefonía fija:
188 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Fuente: Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones de El Salvador (SIGET) y Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Informe estadístico 2007 de Telcor, Asociación Internet de Nicaragua, Red de Municipios y Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Nicaragua

Vanessa Barahona y Marilyn Gutiérrez

Con la entrada de empresas multinacionales al mercado nicaragüense se inició la modernización y el desarrollo del sector telecomunicaciones.

En el mercado latinoamericano el modelo de negocios tradicional se transforma para requerir soluciones globales. Esta es una de las tareas de Deloitte LATCO, la división de la gran multinacional que atiende a la región latina, unificando las firmas de Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, con 5.300 profesionales distribuidos en 25 oficinas a través de catorce países.
La coordinación está a cargo de Carlos Haehnel, director general de Deloitte LATCO nacido en Buenos Aires, Argentina, en 1948, quien desde 1972 trabaja para la corporación. Si bien inició en la compañía Estudio Local, ésta fue adquirida por Deloitte en 1980. El ejecutivo se gradúo como contador público de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Es experto en impuestos y se dedicó al área tributaria hasta 2000, cuando fue designado CEO de Deloitte Argentina. En 2005 creó Deloitte LATCO, cuyo objetivo es marcar una tendencia en la región, con una amplia gama de servicios, ofreciendo dinamismo a los clientes locales. Fue reconocido en 2007 como el empresario del año en Argentina. En entrevista con Summa Haehnel habló sobre la división que lidera y su tarea en la región.
¿Por qué la división LATCO?
Tiene que ver con la evolución de un mundo mucho más globalizado; realmente el control de las grandes corporaciones ahora es regional. En nuestro caso, el cliente no tiene que negociar y resolver sus temas a través de quince contactos en Latinoamérica, sino a través de uno sólo, que es Deloitte LATCO. Somos una organización de muchas firmas federadas, no hay una única firma; y que respondemos a un nivel de calidad y políticas de mercadeo y financieras para dar una respuesta vigorosa en calidad, rapidez y excelencia del servicio.

Su creación es reciente y ha sido innovadora.
Nace el 1º de julio de 2005, cuando se suscriben los acuerdos de integración en la ciudad de Lima y a partir de ahí se fueron analizando las necesidades del mercado. Luego movilizamos los recursos para prestar el servicio; esto significa que no es necesario tener en todos los países grandes centros operativos. Por ejemplo, se pueden tener consultores expertos en todos los países y que se movilizan. No tenemos catorce centros de altísima tecnología, sino que vamos adquiriendo personal de acuerdo al desarrollo del mercado. Esa es la mejor forma de entender la firma, catorce países geográficos y un solo país profesional. Una sola respuesta, una sola oferta y una misma calidad de servicios.

¿Cuáles son las ventajas para Latinoamérica?
En esta región hay muchos países y una gran cantidad de ellos son pequeños; por lo tanto, al no tener una masa crítica suficiente se les hace difícil contar con servicios sofisticados. Nuestra empresa involucra catorce países y estamos en negociaciones con Bolivia para su incorporación. Esto facilita todo lo que implica ir al mercado y tener las posibilidades de dar un servicio desarrollado y afrontar los costos que representa, de otra manera los países pequeños tendrían una desventaja notable.

¿Con cuántos empleados se cuenta?
Tenemos 5.300 personas, fijas, de  las cuales 200 son socias y 5.100 están en el staff. Para unos temas especiales puede haber contrato de servicios, pero es poco, diría que nuestra producción es “in house”.

¿Cuáles eran sus retos cuando asumió el puesto de director general?
Bueno, las metas eran muy desafiantes porque había que organizar a todos los miembros; es decir, que pudieran integrarse y convertirse en un solo organismo. En Latinoamérica nos cuesta mucho darnos cuenta que tenemos que trabajar juntos. Evidentemente el desafío fue avanzar uniendo, coordinando y generando una sociedad. Ese fue el reto más grande: que nos entendiéramos. Una sociedad no es cuando uno da y el otro recibe, sino cuando todos dan y todos reciben a consecuencia del agregado de valor que juntos pueden crear. Como consecuencia, hoy estamos alcanzando un nivel más que interesante y compitiendo mejor que ningún otro en el mercado de servicios profesionales.

¿Por qué lo eligieron para el puesto?
Nosotros, los líderes de los distintos países de Deloitte, ya nos conocíamos por ser parte de una organización mundial; pero no tan estrechamente relacionados por que al fin del día cada país se trabaja conforme a los parámetros internacionales. Argentina tuvo una iniciativa de hacer un llamado a la unidad y, por supuesto, esto fue un punto inicial. Los demás países decidieron que yo asumiera la conducción del proyecto. No fue una imposición de nadie, fue un consenso. Asumí el puesto y el año pasado se revalidó mi posición.

¿A quién le reportan?
Todos le reportamos a Deloitte Touche Tohmatsu que es la organización internacional. Todos los países, incluso Estados Unidos, tienen que cumplir con las políticas que fija esta organización para ser parte de la misma. Pero no hay un dueño establecido, todos somos accionistas. La sociedad es de origen suizo y funciona a manera de una cooperativa. Hay un grupo de socios que se encargan de conducir las grandes estrategias. El CEO global vela por los estándares de calidad, las políticas de mercadeo y el cumplimiento de las políticas de personal. Dependemos en términos de actividades y políticas, no de rendición de cuentas económicas.

¿Con qué tipo de servicios destacan en la región?
Yo diría que tenemos una gama muy importante de servicios. LATCO tiene un liderazgo importante en los países en que está. En conjunto, es la empresa de servicios profesionales más importante. Yo diría que hay algo que nos distingue de los competidores más cercanos: la oferta de consultoría, que es excepcional. Hay un área tributaria que es la más fuerte de toda la región y, por su puesto, nuestro “core business”, la auditoría.

Costa Rica

Luis Diego Quirós, redactor

La reciente aprobación de una ley acabó con 50 años de monopolio estatal en telecomunicaciones.

Costa Rica se ha caracterizado por contar con un solo proveedor estatal de telecomunicaciones: el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), creado en 1949 para producir y distribuir energía eléctrica. En 1963 inició la operación de la telefonía, con la posterior ampliación a internet, en donde también participa su subsidiaria Radiográfica Costarricense (RACSA).
En 1989 la multinacional sueca Millicom International Cellular operó la telefonía celular, pero salió del país dos años después tras una resolución de la Sala Constitucional por precios altos, cobertura limitada y concesión ilegal. En 2007, un referendo que aprobó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA-DR) y la ratificación de nuevas leyes, en julio pasado, rompieron con el monopolio estatal, permitiendo la competencia en telefonía celular, internet y redes corporativas. Los usuarios de móviles, apenas 1.680.000, esperan que con la apertura se mejoren los problemas como la ausencia del sistema prepago y una larga lista de espera para adquirir una línea celular. El ICE ofrece mensajería multimedia, internet celular, roaming de datos y, desde septiembre, tendrá a la venta los servicios y equipos BlackBerry. En diciembre lanzará 300.000 líneas GSM, ampliando el contrato con la multinacional Ericsson por US$65 millones. Para el próximo año, introducirá 1,5 millones de líneas de tercera generación (3G) que incluirán tecnología WiMax para internet inalámbrico.
Otro factor que ha diferenciado al mercado tico es la densidad de la telefonía fija, con poco más de 1,5 millones de usuarios, la cifra proporcional más alta en América Latina, y cuyo desarrollo se mantendrá en manos del Estado. Lo cual hace suponer que las multinacionales América Móvil, Telefónica, Millicom y Digicel entrarán a competir con sus servicios móviles en segmentos altos y corporativos. Y también lo harán con las novedades de última generación como el triple o quadro play, que incluyen televisión pagada, internet, voz, videos y transmisión de datos. El ICE y RACSA, en acuerdo con las cableras privadas, brindan internet mediante la red de cable coaxial de televisión (cable módem o dual play).
En cuanto a la disponibilidad de la tecnología, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) en 2007 reportó que en el país hay 1,5 millones de usuarios de internet y 218.000 conexiones, de las cuales 148.000 (68%) son de banda ancha (las cifras más altas del istmo). El cuarto informe del Barómetro Cisco de Banda Ancha, elaborado por la Comisión Asesora de Alta Tecnología (CAATEC), de Costa Rica, señala que WiMax es el sistema de mayor crecimiento, pasando de 91 conexiones en junio de 2007 a 312 en diciembre del mismo año. El estudio toma en cuenta los avances de los países con mayor desarrollo en tecnología de América Latina: Chile, Brasil, Argentina, Perú, Colombia, Costa Rica y Venezuela.

Internet:
336
usuarios por cada mil habitantes (2006)
Telefonía móvil:
376 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Telefonía fija:
343 
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Fuente: Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT).

Panamá

Mireya Rodríguez, corresponsal Panamá

Nuevos servicios en la telefonía e internet facilitan las conexiones de negocios para los ejecutivos que visitan el país.

La regulación de las telecomunicaciones en Panamá se inició en la década del 60, cuando se instaló la Comisión Nacional de Electricidad, Gas y Teléfono, que regulaba los servicios que ofrecía la empresa Fuerza y Luz. Diez años después, el gobierno administrado por los militares tomó la empresa, la comisión se desintegró y se creó el Instituto Nacional de Telecomunicaciones (INTEL) y el Instituto de Recursos Hidráulico y Electrificación (IRHE). En 1996 se creó el Ente Regulador de los Servicios Públicos y la ley marco del sector, y comenzó la operación del servicio de telefonía móvil celular Banda A.
En 1997 se privatizó el Instituto Nacional de Telecomunicaciones (INTEL) a cargo de la telefonía fija. En licitación se le otorgaron a la inglesa Cable & Wireless (C&W) los servicios de llamadas nacionales e internacionales y de teléfonos públicos, por un periodo de exclusividad de cinco años, así como el servicio de telefonía móvil en la Banda B. La estadounidense BellSouth se hizo con la Banda A para telefonía celular, convirtiéndose en el competidor de C&W. Ambas empresas pagaron unos US$72 millones por las bandas. A partir de enero de 2003 todos los servicios de telecomunicaciones se brindan en libre competencia, excepto la telefonía móvil celular, que se encontraba bajo el régimen de competencia limitada.
Empresas como Telecarrier, Galaxi Communication Corp, Advanced Communication Network, Cable Onda y VOIP Comunicaciones de Panamá brindan la telefonía fija a través de códigos que son asignados por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
Según Manuel Troitiño, director nacional de telecomunicaciones de la ASEP, entre los principales retos que se asumen con la apertura está el desarrollo del proceso de interconexión con las empresas, porque no se tenía experiencia en el tema, así como controlar la entrega de las concesiones, de las series numéricas y la portabilidad numérica para las telefonías fija y móvil. Actualmente se invierten unos US$7 millones para la portabilidad (opción de continuar con el mismo número telefónico no importa con que empresa se tenga el servicio). Y se discuten con las empresas de telefonía celular, tanto las que están operando como las que ganaron la licitación, aspectos básicos como quién deberá asumir el costo de la portabilidad. Esto le permite al cliente tener mayor movilidad y es poder decidir al final quién le brinda el servicio a mejor costo.
Según la ASEP a marzo de 2008 existían 491.867 suscriptores a telefonía fija. La apertura en el mercado de la telefonía móvil empezó a finales de octubre de 2007 y concluyó en mayo de este año con la adjudicación de dos nuevas bandas.
Digicel Panamá ofreció un poco más de US$86 millones por una de las bandas y Claro Panamá debió igualar su oferta para que se le otorgara la otra banda. Ambas trabajan para ofrecer sus servicios a principio de 2009. Panamá cuenta con 2.391.896 usuarios de telefonía móvil, de los cuales 191.352 son clientes de contrato y 2.220.544 son clientes prepago.
Existen 116.720 clientes de internet, de los cuales 15.201 usan cable módem y 19.382 emplean ADSL (banda ancha). Además se prestan servicios como servicio de voz IP y conexión de alta velocidad.

Internet:
157
usuarios por cada mil habitantes (2006)
Telefonía móvil:
715
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Telefonía fija:
147
usuarios por cada mil habitantes (2007)
Fuente: Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) y Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT).

República Dominicana

Marilyn Gutierrez, redactora

A 78 años de apertura al mercado de las telecomunicaciones, el país caribeño es uno de los más avanzados de la región.

isla tiene una de las más progresivas redes de telecomunicaciones en crecimiento de América Latina. El mercado siempre ha estado abierto a la libre competencia. Este proceso inició en 1930, cuando la pionera Compañía Dominicana de Teléfonos (Codetel) fue constituida como subsidiaria de la Anglo Canadian Telephone Company (ACTPA). Cuatro años después se inauguró el servicio telefónico internacional, lo que marcó un hito en la historia de las telecomunicaciones, y posteriormente se instaló el primer cable submarino. En 1977 se le calificó como el cuarto país del mundo con el sistema de comunicaciones más avanzado.
Los años 80 también representaron una época importante, ya que se integró a la red de marcación mundial por Discado Directo a Distancia (DDD) y se logró entrar en el campo de la tecnología digital, al instalarse un anillo de fibra óptica para interconectar los principales centros inalámbricos de Santo Domingo, iniciando así el servicio de telefonía celular. El dueño de Codetel-Claro (el nuevo nombre) es el mexicano Carlos Slim, quien en 2007 compró la empresa a Verizon (que en 2004 adquirió la multinacional canadiense). A pesar de la apertura, sólo hasta 1988 ingresó otra operadora: Tricom, que luego vendió una participación del 40% de su capital social a Motorota, y a finales de los 90 introdujo el primer programa móvil prepago. El mercado se extendió en 2000, cuando France Telecom Dominicana introdujo a la inglesa Orange por primera vez en Latinoamérica. Otro de los operadores es Centennial Communications, que en 2006 vendió su subsidiaria a la estadounidense Trilogy International Partners por US$80 millones. Hasta el momento viva la marca comercial ha invertido US$100 millones en el mejoramiento del servicio. Para este año Codetel-Claro y Orange anunciaron el lanzamiento de líneas 3G.

Entre los servicios que ofrecen las compañías están la telefonía móvil, el internet inalámbrico de banda ancha, los teléfonos residenciales fijos y las transmisiones de datos de gran velocidad sobre una red de fibra óptica. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) revela que en 2007 había 906.500 líneas fijas y 5.512.900 líneas celulares. Internet es accesible en casi todo el territorio, y actualmente se trabaja en la extensión del Wi-Fi fuera de Santo Domingo. Por lo cual, a 2006 había poco más de 1,2 millones de usuarios, que aumentaron a 2,1 millones en 2007, lo que representa un 22,7% de la población.

Internet:
172   
usuarios por cada mil habitantes

Telefonía móvil:
565   
usuarios por cada mil habitantes

Telefonía fija:
93   
usuarios por cada mil habitantes
Fuente: Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa