Kola Shaler, bebida carbonatada de producción nicaragüense, se prepara para abrir nuevos mercados en la región.
Cuatro generaciones de nicaragüenses han disfrutado Kola Shaler, la única bebida elaborada por una empresa nacional con esencia de kola escocesa, agua carbonatada, azúcar y ácido cítrico. Luego de consolidar el abastecimiento a los mercados hispanos de Estados Unidos, especialmente Miami y California, este año Kola Shaler Industrial ―que exporta hasta el 10% de la producción― iniciará exportaciones hacia Costa Rica, donde viven más de medio millón de nicaragüenses.
“Queremos potenciar el mercado de nostalgia de los nicaragüenses que viven allá”, refiere María Auxiliadora Cárdenas de Reyes, vicepresidenta de la junta directiva de Kola Shaler Industrial, mientras observa la pared donde cuelgan los reconocimientos a la calidad de los productos que elaboran. Kola Shaler Industrial ―fundada en 1900 por el químico leonés David Robleto Alemán― comercializa su producto insignia en cuatro presentaciones: botella de vidrio de 12 onzas (caja de 24 unidades US$5,75), botella plástica de 12 onzas, botella de 16 onzas y botella de dos litros. También produce los ligadores Quina Shaler (caja de 24 unidades US$6,5) Soda Shaler, Ginger Ale Shaler y el vino Cóndor tipo Vermouth en dos presentaciones: botella de 360 mililitros (caja de 24 unidades US$28,75) y la botella 750 mililitros (caja de 12 unidades US$23,5).
El año pasado la empresa recibió un diploma del Ministerio de Industria Fomento y Comercio (MIFIC) que la reconoce como “marca notoria” que ha contribuido al desarrollo socioeconómico del país. Por tres años consecutivos ha recibido el Premio Nacional a la Calidad (2004, 2005 y 2006), obtuvo la certificación ISO 9001 y se prepara para la certificación Centro de Producción Más Limpia de Nicaragua. La tercera generación de descendientes de David Robleto administra la compañía y ha gestionado financiamiento externo para desarrollar su proceso de mejoramiento continuo.
Uno de sus principales acreedores es la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), instancia financiera del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que en julio de 2007 le otorgó un crédito por US$250.000. El contrato de préstamo entre CII y Kola Shaler Industrial fue firmado bajo la modalidad Línea Rotatoria para Pequeñas Empresas (LRPE), instrumento financiero aprobado en 2006 que permite a la CII ofrecer pequeños préstamos estandarizados a pequeñas empresas elegibles con un procedimiento de aprobación abreviado.
Pese a los esfuerzos por mejorar su proceso productivo, en Nicaragua Kola Shaler sólo puede ser adquirida en los supermercados y algunas estaciones de servicios. “Las prácticas monopólicas no nos dejan crecer”, argumenta Cárdenas, quien revela que sus competidoras multinacionales obligan a hoteles y restaurantes a firmar contratos de exclusividad que impiden la venta de Kola Shaler. Asegura que los contratos de exclusividad de las multinacionales y su cadena de comercialización incluso le impiden anunciarse en medios de comunicación masiva y en las plazas de fiestas patronales de las principales ciudades.
Kola Shaler Industrial emplea directamente a setenta personas y es considerada una de las medianas empresas más comprometidas con el desarrollo empresarial, es miembro de la Cámara de Industrias de Nicaragua (CADIN) y de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM), entre otras organizaciones. En el contexto del programa de responsabilidad social empresarial de AMCHAM, apadrina escuelas cercanas a su planta industrial: Benito Pitito y San Ignacio de Loyola, donde a los estudiantes les dan desayuno, les enseñan inglés y desarrollan granjas escolares.*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa