
La inversión en infraestructura vial y las facilidades de tránsito son una prioridad para el desarrollo comercial del istmo y de República Dominicana
Más de 6,5 millones de automóviles transitan por los 135.000 kilómetros de la red vial de América Central y República Dominicana. Sin embargo, poco menos de una tercera parte de los caminos están pavimentados y en buen estado. De ahí que se invertirán aproximadamente US$6.000 millones en los próximos cinco años para mantenimiento y nuevas obras. Algunos megaproyectos, como la Red Internacional de Carreteras Mesoamericanas (RICAM), del Plan Puebla Panamá (PPP), proponen que se destinen US$7.192 millones en los próximos cuatro años para modernizar 13.000 kilómetros de caminos.
Al mismo tiempo los gobiernos trabajan en mejorar la circulación regional. Entre los países del CA-4 (Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) se puede transitar durante 60 días con el título de propiedad, pero si es por más tiempo se deben hacer trámites de importación. Entre Nicaragua y Costa Rica el permiso de ingreso cuesta US$25. Y un permiso temporal entre Panamá y Costa Rica tiene un costo máximo de US$30, por tres meses. En República Dominicana se pagan todos los impuestos aduaneros.
En el tema compra de vehículos también existen diferencias. Nicaragua y Costa Rica imponen el gravamen más alto a la importación de vehículos, mientras que Panamá y República Dominicana son más blandos. En Honduras, Nicaragua y Panamá las alcaldías cobran el derecho de circulación. En Guatemala y Costa Rica lo hace el Ministerio de Finanzas, mientras que en El Salvador el cobro recae en Sertrasen, empresa recaudadora. En Costa Rica hay una tabla que establece el arancel según la marca. En Guatemala todas las categorías de vehículos pagan el mismo porcentaje sobre el valor fiscal. En El Salvador el monto máximo por el derecho de circulación es de US$285. Sin embargo, hay un proceso para armonizar los aranceles en el marco de la armonización de aranceles en la región. De momento, es por ello que el precio de un vehículo premium en la región varía de un país a otro. Para un auto de US$100.000, su valor final al cliente oscila entre US$120.000 (en Panamá) y US$157.000 (en Nicaragua) por el tema tributario.