A consecuencia de la fiebre del oro en California, el comercio entre Nicaragua y Estados Unidos cumple 160 años, ahora se sustenta en el CAFTA-DR.
En 1848, el magnate Cornelius Vanderbilt, radicado en Nueva York, fijó su mirada en Nicaragua para utilizar el río San Juan y el lago Cocibolca como ruta para el tránsito de los gambusinos ansiosos por llegar a las minas de oro descubiertas en California.
La ruta de Nicaragua era la más conveniente para quienes no se arriesgaban a cruzar el medio oeste ni querían pasar por las heladas aguas del Estrecho de Magallanes. Fuentes históricas indican que la travesía duraba 35 días y que más de 300.000 personas atravesaron el país en los primeros años de la fiebre aurífera californiana.
Vanderbilt fue el primer empresario estadounidense que hizo negocios en Nicaragua. Han transcurrido 160 años desde entonces y ahora las relaciones comerciales entre ambos países se sustentan en el Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR), ratificado por el parlamento nicaragüense en 2006.
CAFTA es el elemento primordial de las relaciones económicas actuales entre Nicaragua y Estados Unidos, porque ha abierto el mercado estadounidense a compañías nicaragüenses y eso incrementará la producción y la generación de empleos”, asegura Paul Trivelli, embajador estadounidense en Nicaragua, quien añade que Nicaragua es el país que ha aprovechado mejor el CAFTA, pues ha incrementado 36% sus exportaciones a Estados Unidos desde la ratificación del tratado.
El CAFTA-DR brinda trato preferencial a más de treinta productos nicaragüenses, entre los que destacan aceites y grasas, azúcar de caña, café, carne bovina, frijoles, mariscos frescos, malanga, melaza de caña, oro en bruto y tabaco en rama.
“El DR-CAFTA ha estimulado la inversión extranjera. Muchas empresas estadounidenses han hecho inversiones de largo plazo a partir de la firma del tratado, las cuales han contribuido a la creación de más y mejores empleos y nuevas oportunidades. La inversión extranjera se calcula actualmente en más de US$600 millones desde la entrada en vigencia del DR-CAFTA, sin contar el importante aporte en empleos y el know how que permanece en el país”, considera Avil Ramírez, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM), la cual aglutina 197 compañías agropecuarias, industriales y comerciales que sostienen relaciones con empresas estadounidenses.*Adaptación revistasumma.com, el texto completo se encuentra en la revista impresa.