Sanofi aventis presenta avances terapéuticos en el uso de probióticos

Fuente: Revista Summa Miércoles, 16 de Marzo de 2011 23:04

El uso de los probióticos se ha extendido a padecimientos como: síndrome de intestino irritable, sobreinfección asociada a antibióticos y Síndrome de sobrepoblación bacteriana.


Sanofi aventis presentó una charla sobre Los Avances Terapéuticos en el Uso de Probióticos (Bacillus Claussi), medicamentos eficaces y con beneficios en la salud demostrados en diversos modelos de enfermedades con evidencia que sugiere su uso no sólo en el tratamiento y prevención de enfermedades gastrointestinales y crónicas sino en otras asociadas también al sistema digestivo.

Según Ana Teresa Abreu y Abreu, especialista en Gastroenterología y Motilidad Gastrointestinal de la Clínica de Fisiología Digestiva Hospital Ángeles del Pedregal en México, recientemente se ha despertado el interés con el uso de probióticos en la “resistencia antimicrobiana” así como en la “sobreinfección asociada a uso de antibióticos”. Igualmente, se ha estudiado el desempeño de diversos agentes y cepas probióticas en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, en Trastornos Funcionales Digestivos como el Síndrome de Intestino Irritable con sus diversas manifestaciones clínicas (estreñimiento, diarrea, distensión), y en el Síndrome de Sobrepoblación Bacteriana.

Sobre los probióticos

La palabra probiótico, de origen griego, significa “a favor de la vida”, y es el término que se ha empleado para denominar a estos microorganismos vivos o bacterias “amistosas”, que conviven en nuestro tracto intestinal en simbiosis con nuestro cuerpo. Al igual que la flora bacteriana, los probióticos estimulan nuestras líneas de defensa contra los microorganismos potencialmente dañinos que se inhalan o ingieren. Cuando los probióticos son ingeridos en cantidades suficientes, tienen efectos beneficiosos sobre la salud, lo que va más allá de los efectos nutricionales convencionales.

Pese a ésta interesante descripción, los probióticos recibieron poca atención hasta las últimas dos décadas, cuando se les ha retomado en el campo de la investigación científica y de la aplicación clínica, con progresos significativos y promisorios en diversas áreas de la salud.

Abreu y Abreu explicó que la eficacia de un buen probiótico incluye la capacidad de resistir la degradación en su paso, a través del intestino, adherirse a la mucosa intestinal y colonizarla para permitir estabilizar la flora bacteriana, prevenir la adherencia de gérmenes patógenos, logrando así el efecto benéfico y de seguridad en el huésped.

Agrega que “al momento, los organismos probióticos deben ser considerados como una terapia complementaria a los tratamientos establecidos, ya que favorecen la efectividad de los tratamientos en algunas entidades, de igual manera, los beneficios varían en relación a las cepas y dosis ingerida”.

Sobre el Bacillus Clausii

El Bacillus Clausii es utilizado para tratar las alteraciones de la flora intestinal bacteriana, ya que restaura el desequilibrio que ocurre durante una diarrea o en el curso de una terapia con antibióticos, contribuyendo al rápido reestablecimiento del paciente afectado.

Las esporas de Bacillus clausii vivos han demostrado ser resistentes a cambios de temperatura, por lo que pueden mezclarse con líquidos fríos o calientes; a cambios de pH del jugo gástrico, por lo que las esporas atraviesan el estómago sin ser dañadas; a ciertos antibióticos, por lo que pueden administrarse conjuntamente. Llegan intactas al intestino, germinan y colonizan asegurando la restauración de la flora intestinal y ayudan a inactivar microorganismos causantes de la diarrea.

Gracias a su alta resistencia a los agentes químicos y físicos, las esporas de Bacillus clausii cruzan la barrera del jugo gástrico íntegras al tracto intestinal donde germinan, colonizan y ejercen su efecto beneficioso. Aunque el mecanismo exacto de este efecto no se ha esclarecido aún, muchos autores suponen una acción antibacteriana de tipo sustitutivo-competitivo en el intestino, potenciada por la producción de sustancias con acción antimicrobiana, bacteriostática e inmunoestimulante 1,2

Como probiótico, el Bacillus Clausii beneficia a una o varias funciones del organismo, además, proporciona un mejor estado de salud y bienestar, a través de la estimulación de las defensas naturales del organismo.

Además, dado que Bacillus clausii es capaz de producir varias vitaminas principalmente del complejo B, contribuye a corregir la disvitaminosis ó falta de vitaminas provocada por antibióticos y agentes quimioterapéuticos en general.

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